martes, 20 de noviembre de 2012


¿Qué es la Interculturalidad?

La interculturalidad es el proceso de toda comunicación e interacción entre personas y grupos humanos donde se concibe que ningún grupo cultural esté por encima del otro, favoreciendo en todo momento la integración y convivencia entre culturas. En las relaciones interculturales se establece una relación basada en el respeto a la diversidad y el enriquecimiento mutuo. Sin embargo, no es un proceso exento de conflictos, estos pueden resolverse mediante el respeto, la generación de contextos de horizontalidad para la comunicación, el diálogo y la escucha mutua, el acceso equitativo y oportuno a la información pertinente, la búsqueda de la concertación y la sinergia. Es importante aclarar que la interculturalidad no se refiere tan solo a la interacción que ocurre a nivel geográfico si no más bien, en cada una de las situaciones en las que se presentan diferencias.

 Intercultural y la sociedad

Indudablemente el fenómeno de la interculturalidad se da en la sociedad y va hacia ella, con defectos y aciertos y es allí dónde se dan las más grandes controversias, y también sus posibles soluciones, apelando a una de las partes, el racismo en la educación intercultural.

Plantea el valor de la diversidad que tiene una riqueza de posibilidades infinitas que podemos apreciar en las oportunidades artísticas, arquitectónicas, culinarias, en el modo de vestirse de los diversos grupos étnicos.

El interculturalismo y la diversidad dan pie a que las personas sean más tolerantes y acepten la idea de que sólo hay un grupo humano y muchas culturas. A la vez contribuyen a definir su propia identidad cultural desde una actitud tolerante y comprensiva hacia lo diferente.

Todo eso crea conocimiento, proximidad, amistad. Es la llave para el intercambio de afectos y para ponernos en la piel de los otros.

En definitiva, es la mejor vacuna contra el racismo, la xenofobia y la discriminación. Cultivar y mejorar la autoestima en el plano personal y cultural de los alumnos minoritarios, asegurando una seguridad psicológica en relación con su comunidad de origen y facilitando su participación en la vida escolar.

La diversidad cultural tan rica y tan grande que posee nuestro planeta debe servir de base y aliento para la construcción de naciones de nuevo tipo y sustentar así su desarrollo sociocultural, lo cual nos hace pensar en cómo desde esa diversidad se puede construir la identidad nacional, a partir de la interculturalidad.

Interculturalidad en Bolivia.
 
Durante mucho tiempo se ha pensado que la diversidad de culturas en Bolivia, no ha permitido nuestro progreso, sin embargo, ahora podemos afirmar lo contrario, porque somos herederos de culturas milenarias.

No obstante, por largo tiempo se intentó ignorar dicha diversidad y posteriormente erradicarla por medio del sistema educativo, haciendo de éste una herramienta para la homogeneización lingüística y cultural, sobre todo cuando la diversidad estaba referida a lo ancestral indígena.

en nuestra sociedad se relegaba a un segundo plano a los pueblos indígenas y no se valoraban sus aportes, desconociéndose así la realidad de que Bolivia es un pueblo formado por muchos pueblos, una nación con muchas naciones, en la cual todos tienen el derecho a ser reconocidos como iguales, siendo este uno de los grandes desafíos en nuestro país.

Por ello, la escuela como institución social compleja, por su significado y por lo que debe representar, por la diversidad de actores que interactúan, por la singularidad de su universo y por su tipo de proyecto educativo, su organización y forma de llevarlo a cabo juega un papel muy importante en la dinámica democrática de la participación social.

La educación siempre ha tenido un papel trascendental, pues en la medida que se dote a los individuos de una mejor formación, de una educación de calidad, equitativa y humana que atienda los aspectos cognoscitivo, afectivo, psicomotor y desarrolle sus potencialidades, se estará construyendo una sociedad más justa.


Al mismo tiempo la escuela debe buscar preparar a los/as estudiantes, tanto pertenecientes a grupos mayoritarios como minoritarios, a comprender, adaptarse y funcionar adecuadamente en una sociedad plural y multicultural, donde el intercambio, la comunicación y el respeto sean las piezas fundamentales dentro del proceso educativo, fortaleciendo la construcción de una escuela que integra y haga visible en la vida de los estudiantes la diversidad cultural que nos es propia.

Finalmente, el rol del profesor en el entorno de la interculturalidad es mediar entre culturas diferentes, que conlleven a que una cultura se enorgullezca de no ser monolítica, de ser tolerante a la pluralidad y de su disposición a escuchar a las culturas vecinas. Así la interculturalidad se constituye en una noción propositiva que apunta hacia la articulación de las diferencias pero no a su desaparición, bajo el lema de la unidad en la diversidad.


 

Educación intracultural, intercultural y plurilingüe.

La educación intracultural, intercultural y plurilingüe articula el Sistema Educativo Plurinacional desde la recuperación, el potenciamiento y desarrollo de los saberes, conocimientos y las lenguas propias de las naciones indígena originarias campesinas, comunidad afroboliviana y comunidades interculturales, promoviendo la interrelación y convivencia complementaria con las mismas oportunidades y condiciones. Asimismo, se interrelaciona con otras culturas del AbyaYala y del mundo.

La educación intracultural es un proceso multireferencial26 de aprendizaje de lasculturas propias, el cual promueve la autoafirmación, el reconocimiento, fortalecimiento, cohesión y desarrollo de la plurinacionalidad a través del estudio y puesta en práctica de los saberes, conocimientos y el ejercicio de los valores sociocomunitarios en el Sistema Educativo Plurinacional, contribuyendo a la afirmación de las identidades culturales y al desarrollo de la ciencia y tecnología propias; donde las culturas y lenguas indígena originarias son valoradas y desarrolladas en el marco del pluralismo de los saberes y conocimientos, superando de esta manera la colonialidad y el pensamiento homogenizador.

El fortalecimiento de la intraculturalidad, en relación dialógica, reciproca y complementaria con la diversidad cultural del mundo, promueve una educación intercultural que se define como una multiplicidad de procesos históricos que derivan en un encuentro entre culturas para superar las inequidades derivadas de las estructuras coloniales y de la colonialidad. Los currículos de los sistemas educativos anteriores no superaron las imposiciones civilizatorias de unas culturas sobre otras, por ello la educación intercultural planteada en este modelo, promueve la producción de saberes y conocimientos sin distinciones jerárquicas para el bien común.

La educación plurilingüe es un instrumento de reivindicación que promueve el reconocimiento y desarrollo de las lenguas con énfasis en las originarias, que aporta a la intraculturalidad como una forma de descolonización, y a la interculturalidad estableciendo relaciones dialógicas que superan los niveles comunicativos y que se plasman en la vida cotidiana y en los procesos de transformación social, económica y política.

En el currículo del Sistema Educativo Plurinacional, el lenguaje en general y las lenguas en particular ya no son abordados como objeto de análisis gramatical, ni sólo como un instrumento de comunicación, sino a partir de una experiencia activa de uso y producción permanente de significados en la vida cotidiana superando la situación heteroglósica en la que se encuentran en la gestión y desarrollo curricular. Las lenguas extranjeras, además de su carácter instrumental para acceder a saberes, conocimientos y descubrimientos de otros ámbitos culturales del mundo, nos permiten acceder a lógicas de pensamiento transfronterizo, ampliando las estrategias de comunicación y convivencia intercultural.

Por tanto, la educación plurilingüe garantiza y propicia el aprendizaje de una lengua originaria para todos los bolivianos y bolivianas, por ser parte esencial de la identidad cultural que expresa los saberes y conocimientos de la cultura. En el actual modelo educativo, las lenguas se convierten en las herramientas fundamentales de comunicación, desarrollo y producción de saberes y conocimientos, que son abordados en toda la estructura curricular desde el nivel de Educación en familia comunitaria (inicial) hasta el nivel superior.

A partir de ello, todos los niveles de formación asumen la responsabilidad de realizar una planificación lingüística y concretar la implementación de las lenguas originarias en el currículo en las diferentes regiones sociolingüísticas.
 
b La lengua materna, en la Educación en Familia, se utiliza desde los primeros días de vida del niño/a en el desarrollo de las dimensiones del ser, saber, hacer y decidir. A partir del primer año de Educación en Familia Comunitaria (Inicial escolarizada), en la primera etapa se fortalecen las funciones comunicacionales (no verbal, oral y escrita), cognitivas y reguladoras del desarrollo personal social, para proseguir con la escritura alfabética, el desarrollo de otras funciones lingüísticas y nuevas formas de comunicación, siempre en relación al desarrollo del ser, saber, hacer y decidir. Asimismo, la lengua materna a partir de la segunda etapa de este nivel hasta la educación superior además de instrumento de comunicación, se utiliza como facilitadora de los procesos educativos y de producción de saberes y conocimientos.

 
b La segunda lengua, originaria o castellana se inicia con procesos de motivación, de aprendizaje formal y desarrollo de capacidades y habilidades desde el segundo año de Educación en Familia Comunitaria (Inicial), extendiéndose hasta el segundo año de Educación Comunitaria Vocacional (primaria); a partir del tercer año (primaria) hasta el nivel superior, se constituye en instrumento de producción de saberes y conocimientos junto a la lengua materna, sin dejar de ser objeto de estudio y desarrollo permanente.

 

b La lengua extranjera se implementa desde el primer año de Educación Comunitaria Vocacional (Primaria), con procesos de motivación, comunicativos, de comprensión de otras lógicas de pensamiento, para luego continuar desde el segundo año hasta la educación superior desarrollando y transfiriendo capacidades, habilidades comunicativas, lingüísticas y de reflexión desde la lengua materna y/o castellana para la producción de mensajes, conocimientos y saberes sobre temáticas propias y de la diversidad. Su atención en los primeros años está a cargo de un maestro con formación integral, profundizándose en los siguientes con profesionales formados en la especialidad.